martes, febrero 22

Tan chiquita, tan puta

me sentaba en las ventana porque no podía más
que mirarte la entrepierna desde allí.
siempre quise que vieras cómo me veía con esas medias
medias blancas infantiles y pululientas
medias medio rasgadas después de tus tocaciones
de tu sien y tus caricias
pero de tanto quererte me quedé aquí
jugando con mi pubis
moviendo estas patitas de chancho por mi cabeza
a ver si me sacan algún día un orgasmo
haciendo una gran soga que de contragolpe
te traiga de vuelta a mis largas y manchadas
piernas
quise ser un leopardo.
pero de tanto quererte en mi cama me quedé aquí
oliendo pechos ajenos
sacaré tus tripas para que ya no vuelvas.

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