domingo, junio 19

La última noche me sentí enamorada

sin Morrisey la vida sería un poco menos bacán de lo que es, pero pucha que es un gran gustito poder meterse al tubo y presionar el play de please please please let me y sintonizar la música con el viento afuera, los arreboles árboles arbustos arboleda y un poquito del calor propio que se ha ido interiorizando cada vez más en la provincia. uno no sabe cuán horrible y tosco es santiago hasta que ya no vives en él. es como un gran escenario lleno de actores viejos, retorcidos y pasados de moda. cuanto antes, huyan.

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