domingo, diciembre 4

Cuatro de diciembre: no olvidar

antes hubiese querido atraparla, conservarla como si fuese una fuente agotable y se quedaba guardaba en el fondo hasta hoy,
que la luz encandiló el camino mientras pedaleaba y una gota corría por la suela de mis zapatos
un resbalón y un poco de miedo los autos de frente el entrecejo sonriente y dejarse llevar por el impulso de la noche.
es maravilloso estar viva.

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