domingo, julio 11

A propósito de mi escasez de tiempo y otras cosas

la tina era más grande que yo. me tapaba la cabeza y el agua, llena de pelos, subía y subía, yo pensaba que me iba a ahogar pero más que todo, me molestaban esos pelos tocándome la piel. siempre me ha dado asco que se me caiga el pelo. es la señal más fea en la vida, la señal de decadencia, la señal de muerte. no me gusta. por suerte desperté. tenía las piernas dormidas, por momentos me sentí como en esas películas -es que nunca he visto a nadie que le pase en la vida real- en donde uno queda inválido. y me paré, y me caí, quedé tirada en el piso. sobre la alfombra. y ahí abajo estaba su cepillo de dientes. lo guardé en el cajón y sí. descubrí que habían muchos otros cepillos de dientes, y ya no duele. todos quedan guardados ahí. junto con las palabras de amor. y sonreí. mi pierna despertó junto conmigo, y sonreimos juntas. nos hicimos cariño, nos quisimos. y yo sonreí otra vez (a él lo echo mucho de menos).

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