desde que éramos niños todos imaginábamos que en las clínicas psiquiátricas sólo habían locos. con batas blancas, con los ojos dando vueltas como los de condorito, durmiendo, varados en el sol y sin ningún futuro.
el primero de mayo de dos mil once. el viernes anterior a ese domingo había peleado con mi viejo porque me plantó, como lo ha hecho varias veces en mi vida. bueno, yo igual lo he plantado y le he dicho cosas feas así que a estas alturas estamos a pate. el asunto es que el domingo se quiso reivindicar y el muy pelotas me llevó a comprar cuadros al bío bío mientras bebé levtare sólo quería tirarse al suelo y llorar.
desasosiego, ansiedad, -apúrate, camila- y la comida no llegaba. no quiso que pasáramos al restorán peruanito que yo quería ir, fuimos a comer pescado y terminamos en el colombiano atrasado, uno frente al otro, sin hablar de nada. por suerte levtare revolvía las mesas y me hizo esa media hora menos tediosa.
yo no sé cómo puede llegar uno a entablar una relación sin gestos, sin palabras, con esa presenciausencia tan marcada con alguien a quien se supone se ama tanto y tan incondicionalmente. como sea, el preámbulo de mi día suicida estuvo marcado por esas horas truncadas.
no recuerdo qué pasó esa tarde ni en qué momento decidí arrebatarle a mi cuerpo un ratito la vida. impulsar a la muerte a que me llevara con ella, llamarla, rogarle que por fin me eligiera, sorprenderla de golpe y desaparecer. craso error, camilita.
yo creo que el 90% de los intoxicados border depresivos anoréxicos paranoicos suicidas trogloditas y en último caso enfermitos mentales que se toman pildoritas terminan siendo tratados como el bebéscoria de la familia. obviamente que camila no pudo safarse de eso, y cuánto me enorgullece poder decirlo que si volviera atrás, lo volvería a hacer.
esos días en la uci con las enfermeras con cara de poto, mirándome con lástima y rabia, pobre niña tonta que nos hace perder el tiempo, la chata en el culo, el moretón intravenoso y la comida sin sabor dieron paso a un convento lleno de niñas rubias peliteñidas más bien parecidas a angelina jolie en inocencia interrumpida pero claro, no con esos rasgos bellos y un poco más simplonas pero mucho más locas, dulces y tiernas. la vicky y sus cigarros mentolados me alegraron las tardes, las T me cuidaban por el ojo que todo lo veía y por las noches el carioca era nuestro hombre favorito.
de ahí en adelante apareció liza, y con ella mario. vibraciones en las manos, en la nuca, en mi cuerpo, la culebrita energética y entonces sentí que todo lo anterior había sido parte de un proceso evolutivo. encontré el hilito blanco del que he hablado otras veces, recordé que morir también es parte de la vida, y que resucitar no cuesta tanto si uno de verdad elige el camino del amor.
puta la hueá que estoy cursi y jipi, pero se los juro por ... mí, que esta sensación jamás antes como agnóstica cristiana exitista periodista culta mujer de mundo la había sentido. jamás. y se parece mucho a la calma extrema, a la necesidad absoluta de entregar todo lo que tengo al resto y a mí, a cuidarme y a cuidarlos, a convencer a todos los que están por aquí cerca que antes de acostarse mandarse una conversa con los indúes le hace bien a todos.
y bueno. que la vida no es tan como el hoyo. que igual uno tiene sus recaídas con la depre, si tiene estilo haber pasado por un psiquiátrico po, te da carácter, sobretodo si además tienes un blog llorón, el pelo largo y el estereotipo de mina interesante te queda marcaíto. "la cuática". pero qué tanto, ahora con ganas y con fuerza imploro a mi cuerpecito que esté sano y que me dejé vivir tranquila esta energía blanca que anda merodeando incluso hasta por azar.
eso quería decir, pa que mis papás se queden tranquilos, pa que mis amigos se queden tranquilos, pa que el mundo sepa que un suicida sí puede dejar de ser suicida si se sienta un ratito, pone las manos de una forma rara, respira por la guata como los bebés de etiopía (ups. humor negro) y se lanza al abismo del amor. tan simple como eso. miedo o amor, dijo la liza. yo le hice caso y aquí estoy. una neojipi moderna, con ganas de conocer más, de leer más, de creer más, de llorar más, de comer más, de escuchar más, de ver más, de sonar más, de rodar más, de cambiar más, de encontrar el paradigma ideológico. jóse, eso último es para ti. te amo. los amo a todos, bueno, no a todos los que vayan a leer esto. pero igual buena onda para todos. si total ando terrible paz y amor, me falta andar a pata pelá y andar vendiendo pan de miel pa ser uno más de la tribu. cuando llegue a eso y me rape, porfa devuélvanme a colón con manquehue con la vicky y sus cigarros.
eso por hoy, no descansen tanto y disfruten más. fin. ah, lo único malo es que hoy no caché ninguna oferta de libro así que cagué. no voy a poder leer más a B. hasta que me encuentre con un 2x nuevamente.
el primero de mayo de dos mil once. el viernes anterior a ese domingo había peleado con mi viejo porque me plantó, como lo ha hecho varias veces en mi vida. bueno, yo igual lo he plantado y le he dicho cosas feas así que a estas alturas estamos a pate. el asunto es que el domingo se quiso reivindicar y el muy pelotas me llevó a comprar cuadros al bío bío mientras bebé levtare sólo quería tirarse al suelo y llorar.
desasosiego, ansiedad, -apúrate, camila- y la comida no llegaba. no quiso que pasáramos al restorán peruanito que yo quería ir, fuimos a comer pescado y terminamos en el colombiano atrasado, uno frente al otro, sin hablar de nada. por suerte levtare revolvía las mesas y me hizo esa media hora menos tediosa.
yo no sé cómo puede llegar uno a entablar una relación sin gestos, sin palabras, con esa presenciausencia tan marcada con alguien a quien se supone se ama tanto y tan incondicionalmente. como sea, el preámbulo de mi día suicida estuvo marcado por esas horas truncadas.
no recuerdo qué pasó esa tarde ni en qué momento decidí arrebatarle a mi cuerpo un ratito la vida. impulsar a la muerte a que me llevara con ella, llamarla, rogarle que por fin me eligiera, sorprenderla de golpe y desaparecer. craso error, camilita.
yo creo que el 90% de los intoxicados border depresivos anoréxicos paranoicos suicidas trogloditas y en último caso enfermitos mentales que se toman pildoritas terminan siendo tratados como el bebéscoria de la familia. obviamente que camila no pudo safarse de eso, y cuánto me enorgullece poder decirlo que si volviera atrás, lo volvería a hacer.
esos días en la uci con las enfermeras con cara de poto, mirándome con lástima y rabia, pobre niña tonta que nos hace perder el tiempo, la chata en el culo, el moretón intravenoso y la comida sin sabor dieron paso a un convento lleno de niñas rubias peliteñidas más bien parecidas a angelina jolie en inocencia interrumpida pero claro, no con esos rasgos bellos y un poco más simplonas pero mucho más locas, dulces y tiernas. la vicky y sus cigarros mentolados me alegraron las tardes, las T me cuidaban por el ojo que todo lo veía y por las noches el carioca era nuestro hombre favorito.
de ahí en adelante apareció liza, y con ella mario. vibraciones en las manos, en la nuca, en mi cuerpo, la culebrita energética y entonces sentí que todo lo anterior había sido parte de un proceso evolutivo. encontré el hilito blanco del que he hablado otras veces, recordé que morir también es parte de la vida, y que resucitar no cuesta tanto si uno de verdad elige el camino del amor.
puta la hueá que estoy cursi y jipi, pero se los juro por ... mí, que esta sensación jamás antes como agnóstica cristiana exitista periodista culta mujer de mundo la había sentido. jamás. y se parece mucho a la calma extrema, a la necesidad absoluta de entregar todo lo que tengo al resto y a mí, a cuidarme y a cuidarlos, a convencer a todos los que están por aquí cerca que antes de acostarse mandarse una conversa con los indúes le hace bien a todos.
y bueno. que la vida no es tan como el hoyo. que igual uno tiene sus recaídas con la depre, si tiene estilo haber pasado por un psiquiátrico po, te da carácter, sobretodo si además tienes un blog llorón, el pelo largo y el estereotipo de mina interesante te queda marcaíto. "la cuática". pero qué tanto, ahora con ganas y con fuerza imploro a mi cuerpecito que esté sano y que me dejé vivir tranquila esta energía blanca que anda merodeando incluso hasta por azar.
eso quería decir, pa que mis papás se queden tranquilos, pa que mis amigos se queden tranquilos, pa que el mundo sepa que un suicida sí puede dejar de ser suicida si se sienta un ratito, pone las manos de una forma rara, respira por la guata como los bebés de etiopía (ups. humor negro) y se lanza al abismo del amor. tan simple como eso. miedo o amor, dijo la liza. yo le hice caso y aquí estoy. una neojipi moderna, con ganas de conocer más, de leer más, de creer más, de llorar más, de comer más, de escuchar más, de ver más, de sonar más, de rodar más, de cambiar más, de encontrar el paradigma ideológico. jóse, eso último es para ti. te amo. los amo a todos, bueno, no a todos los que vayan a leer esto. pero igual buena onda para todos. si total ando terrible paz y amor, me falta andar a pata pelá y andar vendiendo pan de miel pa ser uno más de la tribu. cuando llegue a eso y me rape, porfa devuélvanme a colón con manquehue con la vicky y sus cigarros.
eso por hoy, no descansen tanto y disfruten más. fin. ah, lo único malo es que hoy no caché ninguna oferta de libro así que cagué. no voy a poder leer más a B. hasta que me encuentre con un 2x nuevamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario